Por Luis Ruiz
Tabasco acumuló hasta julio de este año un total de 137 ejecuciones de acuerdo a cifras actualizadas por la organización “Semáforo Delictivo”; del total de estas muertes, 20 ocurrieron durante el séptimo mes de 2017.
En la entidad, 66 por ciento de los 207 homicidios dolosos ocurridos fueron atribuibles al crimen organizado, siete puntos porcentuales por debajo de la media nacional que fue de 73 por ciento.
Si bien, eso ubica a Tabasco en color “amarillo” para el semáforo, colocándose en el lugar 22 a nivel nacional por número total de ejecutados, lo cierto es que la entidad superó a los estados de Ciudad de México -que acumuló 125 casos en todo el año-, Nayarit, Hidalgo, Chiapas, Querétaro, Tlaxcala, Yucatán, Aguascalientes y Campeche, este último sólo reportó 13.
El estudio, que se apoya en fuentes oficiales y en análisis de firmas especializadas como Lantia Consultores para medir la evolución de la incidencia delictiva en el país, destaca que de junio a julio se presentó un leve incremento en el número de ejecutados al pasar de 17 a 20.
Sólo en febrero y marzo, el estado bajó sus niveles de violencia (si se toma como referencia las ejecuciones), pero en enero, abril y mayo, junio y ahora julio las muertes se dispararon.
Durante los primeros 7 meses del año, el país registró 10 mil 328 ejecuciones en total; Veracruz, Guerrero y Guanajuato alcanzaron las cifras más altas con mil 202, mil 146 y mil 57 respectivamente.
Campeche, Aguascalientes y Yucatán reportaron los números más bajos con 13, 16 y 19 cada uno.
En 2016 Tabasco cerró con 144 ejecuciones, apenas 7 más de las que ya se contabilizan hasta julio de este año.
Semáforo Delictivo ha alertado acerca de que 2017 podría ser el periodo más violento de los últimos años.


