El dirigente nacional del PAN, Marko Cortés, acusó al gobierno federal de ser cómplice, al no pronunciarse sobre el fallecimiento de al menos tres pacientes tratados con un medicamento contaminado, en el Hospital Regional de Pemex en Villahermosa.
El político señaló que hay una crisis en salud que no concuerda, con lo que informa el presidente en sus ruedas de prensa mañaneras.
Lamentó que hasta la fecha, no se ha señalado a un responsable por estas medicinas “patito” administradas a derechohabientes del nosocomio de Pemex.
“Que es una medicina patito, que nadie ha respondido por ella, pero que ya al menos ha provocado 3 muertes. Y el gobierno no dice nada, esa es la indignación. El gobierno debe responder quién compró ese medicamento, por qué se le puso a los pacientes. Debe de haber responsables, es inaceptable el silencio y para nosotros, simplemente el silencio del gobierno es complicidad del mismo”, expuso.


