El padre Alberto Vargas Nuñez, de la orden de los Jesuitas, quién todas las mañanas oficiaba la misa en la Tercera Orden, falleció la tarde del jueves de manera repentina. Se dirigía a los servicios matutinos cuando se sintió mal y fue necesario su ingreso al hospital.
Por tal motivo, ayer le hicieron una misa con sus cenizas, en la parroquia donde todos los días atendió a sus feligreses y predicó la palabra de Dios.
Considerado como muy cercano a la gente, con un gran sentido del humor, fuerte sin ser violento, estaba a punto de cumplir 50 años como sacerdote. Partió al sitio del Señor a los 82 años de edad.
El padre Antonio Escalante Pantoja, vicario de pastoral ofició la misa con las cenizas del sacerdote Vargas Núñez la cuales permanecerán ahí en la parroquia del Jesús hasta el domingo 14 de agosto, al día siguiente el presbítero Juan Dingler las trasladará a la capilla de la Sagrada Familia en la Ciudad de México.
“Falleció ayer (por el jueves) a las siete de la tarde tranquilo en la mañana estuve con él y me dijo que ya estaba listo para cuando le llamara el Señor, yo lo vi varias noches anteriores que se ponía a orar, como quien dice preparándose”, explicó Juan Dingler.
El Arzobispo de Yucatán don Gustavo Rodríguez Vega, así como sus compañeros sacerdotes ofreció sus condolencias a la familia del ahora difunto.


