Demandas civiles por negligencia contra el Ayuntamiento de Centro preparan comerciantes y pequeños empresarios que se vieron afectados con las anegaciones que se le atribuyen al mal funcionamiento de los cárcamos, cuyas pérdidas se estiman hasta en 200 millones de pesos.
María Esther Hernández Pérez, propietaria del restaurante el Ave Fénix, ubicado en la esquina de las calles Lamberto Castellanos y Gil y Sáez, señaló que como si no bastara la crisis económica derivada por el Covid-19, ahora dos inundaciones seguidas vienen a darles el tiro de gracia.
“Más de 800 kilos de camarón, enfriadores, computadoras, mesas, utensilios de cocina y prácticamente todo se nos echó a perder, pero no es porque haya llovido mucho, sino por la negligencia del Ayuntamiento, porque el cárcamo no funciona, no tiene diésel o se lo roban y no echan a andar las bombas a tiempo”, expresó.
Así como ella un millar de comercio se vieron afectados por las inundaciones del frente frío número 9 en la zona centro de la ciudad, con pérdidas que superan los 200 millones de pesos, según estimaciones de los comerciantes que urgen un programa de apoyos.
Y es que, tras el desalojo de las aguas a través de la instalación de bombas de gran capacidad y más de un kilómetro de tuberías los comerciantes iniciaron ayer la limpieza de sus locales y el desalojo del agua encharcada para reanudar cuanto antes la operatividad de sus establecimientos.Un sin número de mercancía a la basura.
EMPEZARÁN DE CERO DE NUEVO
En un recorrido por la zona, se pudo observar a cientos de empleados en labores de limpieza y desalojando el agua que quedó encharcada en sus establecimientos, tiendas de ropa, zapaterías, novedades, bisutería y otros giros, sufrieron pérdidas de entre los 100 y los 200 mil pesos, por lo que al ser más de mil los afectados, las pérdidas habrían superado al menos, los 200 millones de pesos.
“En Bastar Zozaya y todos los alrededores nos fuimos al agua por los cárcamos que no funcionaron, fácil por cada local se perdieron entre 100 y 200 mil pesos, afirmó Javier Valencia, encargado de una zapatería de la zona.


