De acuerdo con una investigación de la Universidad de California, tener un perro puede ser más reconfortante si se parece a algún miembro de la familia a quien queremos.
Investigadores de la Complutense de Madrid aseguran que los perros adoptan actitudes de sus dueños para generar empatía, como una forma de adaptarse al entorno y sobrevivir.
Según Carmen Castro, psicóloga española, escogemos mascotas con características compatibles con las nuestras, como con las parejas… una persona nerviosa elegirá un perro inquieto, mientras que una persona más tranquila elegirá un perro más calmado.


