El proceso electoral del próximo domingo 6 de junio podrían ser las más grandes de México pues se pondrán votación más de 20 mil cargos políticos, entre gobernadores estatales, municipales y alcaldías, así como diputaciones federales y locales. Sin embargo hay 10 delitos electorales que debes saber identificar para poder realizar la denuncia correspondiente.
Utilizar bienes o servicios públicos durante las campañas: Debes de saber que las personas que trabajan en el gobierno no pueden ni deben destinar dinero, bienes o servicios públicos que tienen a su disposición para beneficiar a un candidato o partido políticos.
Tampoco se pueden condicionar los servicios públicos ni los programas sociales. Un servidos público no puede ofrecerte, por ejemplo, mejoras para tu vivienda o colina a cambio de tu voto. Tampoco te pueden condicionar un apoyo económico o una beca si son beneficiarios tú o tu familia.
Comprar o coaccionar el voto a servidores públicos. Si trabajas en el gobierno o en una dependencia pública no te pueden indicar por quién debe ser tu voto. Más aún, no pueden hacerlo por medio de una amenaza. Esto incluye a que no te pueden obligar a asistir a un evento político en apoyo de un candidato.
Impedir el acceso a la casilla de votación o intimidar a quienes asisten a emitir su voto. Esto interfiere con tu derecho legítimo al voto y este puede ser uno de los delitos electorales más graves.
Rebasar montos legales destinado para las campañas políticas o utilizar dinero de procedencia ilícita para la misma. Está permitido que los partidos políticos recurran al financiamiento privado para sus campañas siempre y cuando estén dentro de los límites legales establecidos.
Destruir el material electoral. Quienes destruyan casillas, urnas o boletas electorales pueden hacerse acreedores a una multa y hasta una sanción dentro de la cárcel.
Incumplir en la rendición de cuentas. A algunos candidatos se les retiró su candidatura debido a que no comprobaron ni justificaron sus gastos durante la campaña política.
Hacer públicas encuestas fuera de los tiempos autorizados. Sobre todo porque algunos partidos políticos utilizan estas encuestas para desincentivar el voto.
Promoción del voto por parte de sacerdotes o ministros de culto. Si alguno de ellos hace un llamado a votar por determinado candidato están incurriendo en un delito electoral.


