Chetumal, Quintana Roo a 25 de septiembre de 2016.- La clase política de Quintana Roo, de otras entidades, panistas, perredistas y algunos priistas, líderes políticos nacionales, gobernadores constitucionales, electos y ex gobernadores, los 11 presidentes municipales electos y cerca de 20 mil quintanarroenses abarrotaron la Explanada de la Bandera en donde escucharon el primer mensaje de cara al pueblo del Gobernador Constitucional, Carlos Joaquín González.
En un discurso que duró 42 minutos, sin contar los casi 10 minutos dedicados a los saludos de las personalidades que asistieron, el mandatario quintanarroense, ingresó a la Explanada sin vallas, filtros y saludando mano a mano.
“Quintana Roo está de pie, vamos a luchar contra viento y marea porque solo así se llega a buen puerto, fue nuestra consigna cuando empezamos esta lucha contra la corrupción, la falta de transparencia y la impunidad que había en nuestro estado” dijo. Y la gente lo interrumpió con gritos de ¡Justicia! ¡Justicia!.
Joaquín González, dijo que era un orgullo estar con la gente y que asumía el cargo con gratitud, humildad y consiente de la responsabilidad y el compromiso de lo que la gente espera del gobierno.
Trabajaremos por un Quintana Roo moderno, confiable, ordenado, seguro y con oportundiades para todos, seremos un gobierno honesto, cercano y eficiente y nuestro principal reto será la lucha contra la desigualdad social, dijo mientras los presentes gritaban: ¡Eso es lo que queremos!
Asimismo el gobernador, destacó que los cambios los realizará con decisión y coraje y aunque no cambiarán de un día para otro, se trabajará todos los días en hacer realidad esos cambios con contundencia y sin perder el tiempo.
“Sólo se gana cuando se trabaja y el trabajo será la principal característica del gobierno del cambio” señaló.
“Trabajaremos para erradicar esa gran brecha social que existe y que impide que el desarrollo y las oportunidades sean para todos”.
En ese tenor, hizo un reconocimiento a los diputados de la actual legislatura por están trabajando en resolver el agravio hecho al pueblo de Quintana Roo, en el que se asignaron recursos que pasaron de los 350 a los 750 millones de pesos y cuya asignación limita la inversión en acciones que mejoren la calidad de vida de los ciudadanos.
“Promoveré una iniciativa para revertir dicha asignación y que esos recursos se apliquen en temas como salud y educación. No permitiremos más complicidades para que unos pocos, hipotequen el futuro de muchos, porque nada ni nadie estaremos por encima de la ley”, dijo enfáticamente y nuevamente fue aplaudido.
El mandatario aseveró que la lucha contra la impunidad será no solamente implacable sino impostergable.
Asimismo, abordó los cinco ejes sobre los que se regirá su gobierno, enfocados a desarrollar y diversificar la economía; a la gobernabilidad, seguridad y estado de derecho; a la disminución de la desigualdad social y combate a la pobreza; así como al crecimiento ordenado con sustentabilidad ambiental.
Dijo que atrás quedaron los excesos de poder y el autoritarismo, pues con la fuerza ciudadana triunfo la libertad y se rompió el silencio e intolerancia.
Estamos, dijo, construyendo un Quintana Roo democrático en el que la participación política es fundamental y en la que ningún poder será subordinado a otro y en donde el ejercicio del poder esté al servicio del ciudadano.
Ante la presencia del representante del presidente Peña Nieto, Enrique de la Madrid Cordero, envió un mensaje de ánimo renovado y de que Quintana Roo será un aliado para lograr las metas del proyecto de nación que todos anhelamos.
Reiteró el trato digno y respetuoso con los medios de comunicación y la apertura a la crítica que retroalimenta. Los medios de comunicación, no serán objeto de represalias ni coacciones, aseguró.
Entre sus agradecimientos, Carlos Joaquín agradeció al PAN, al PRD, a su esposa, hijos, a su madre, hermanos y cuando habló de su recién fallecido padre, Nassim Joaquín, no pudo contener el sentimiento, la voz se le quebró y sus ojos se nublaron.
Concluyó su mensaje con un llamado a la unidad, a que nadie se quede afuera ni se sienta excluido.
“Todos están convocados y juntos podemos contra viento y marea”, finalizó. (Teresa Chan, enviada especial).





